sábado, 21 de diciembre de 2013

Concluyó el periodo legislativo del año 2013, los guatemaltecos nos preguntamos: ¿Qué pasó con la aprobación del presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado?

La percepción que tiene la población sobre el trabajo de los Diputados al Congreso de la República de Guatemala en la última década está basada en las actuaciones nebulosas, clientelares y de componendas entre los partidos políticos representados en el Congreso y el partido de turno en el Ejecutivo; es sabido que, la relación clientelar que predomina en el Sistema Político Guatemalteco ha dañado la institucionalidad pública en dos vertientes:

1.      Debilitamiento de la participación ciudadana: La participación de la ciudadanía en los procesos electorales desde el año 1984 al año 2011 se ha mantenido en un 69.3%, numéricamente se infiere que la democracia como forma de vida es el medio “idóneo” de la ciudadanía, no obstante en el ejercicio ciudadano la participación en las instancias como el Sistema de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural es débil; una primera explicación se aproxima a que en los procesos electorales se ha aumentado el número de centros de votación, hay acarreo de electores por parte de los partidos políticos y campañas electorales anticipadas. Una segunda aproximación, es que en el Sistema de Consejos de Desarrollo la participación está ligada a formas tradicionales de organización comunitaria, en donde los “líderes comunitarios” ejercen desde dos décadas atrás por ejemplo, además la gestión comunitaria es de mediano y largo plazo.
2.      Clientelismo Político: El Sistema político está desestructurado y casi al borde del abismo, los partidos políticos para sobrevivir a través de las autoridades electas, recurren en los procesos electorales a prácticas clientelares: compra de votos por diversos medios, entrega de víveres, láminas, juguetes, incluso se ha rumorado que en la última campaña electoral (2011) se entregaron teléfonos celulares, cheques a nombre del portador, pudiéndolos cobrar una vez el candidato llegara al cargo. No obstante, el clientelismo político también se ejerce en el poder, cuando designan empresas de “su confianza” para la ejecución de obras de infraestructura, compras de útiles y enseres de oficina, obviando los procesos establecidos en la Ley de Compras y Contrataciones del Estado.

El debilitamiento de la institucionalidad influye en la gestión pública: compra de voluntades en el Congreso de la República, el sistema de justicia acusado de altos niveles de corrupción, llegando a disputas políticas que socaban la institucionalidad pública y “obligan a los partidos políticos a recurrir a prácticas clientelares y componendas”. Por ejemplo durante el año 2013 en el Legislativo estuvo supeditado a la voluntad de los partidos políticos, más allá de generar el rol político de legislar en favor del bien común. La pugna entre el Ejecutivo y el Legislativo se vio afectada cuando no se subsanaron intereses particulares, el bloque o los bloques opositores jugaron un rol más en el bloqueo de la agenda Legislativa, recurriendo a interpelaciones de Ministros que en nada favorecen la institucionalidad pública.

El roce político entre el Ejecutivo y el Legislativo, en otras palabras entre el Partido Libertad Democrática Renovada y el Partido Patriota, ha provocado que a lo interno del Legislativo las fuerzas políticas encuentren en la “negociación o chantaje” la forma adecuada de obtener réditos políticos, que en nada se reflejan en el bien común, además esta pugna ha conllevado un estancamiento en el rol del Congreso de la República. Uno de los productos de estas pugna es la interpelación al Ministro de Cultura y Deportes, Carlos Batzin, que se inició el 30/10/12 y que en el año 2013 no finaliza, reprogramando la continuidad para el año 2014. A sí mismo, la Ministra de Educación, Cintia del Águila, lleva 72 días de acudir al Congreso de la República en espera de ser interpelada. Si bien es cierto que las interpelaciones a los funcionarios públicos son de carácter constitucional, por lo menos, ejercer la función de legislar en favor del bien común debe prevalecer antes que intereses políticos

En el sistema político la ciudadanía termina siendo más afectada, se debilita el rol del ciudadano como ente político, aun así, los partidos políticos han iniciado la campaña política anticipada para las elecciones del año 2015; es como tener un doble discurso, por un lado en el Congreso jugar un rol de interpelador, en el sentido de velar por el bien público y fuera de él quebrantando la Ley Electoral y de Partidos Políticos al realizar campañas anticipadas.

La pugna en el Legislativo sirvió de marco para que el Partido Patriota buscara otras alianzas y obtener los votos suficientes para la aprobación de más endeudamiento público, asimismo, jugó con el tema de la aprobación del Presupuesto de Ingresos y Egresos propuesto para el año 2014, en tanto, le permitirá realizar una serie de transferencias sin autorización del Legislativo, luego responsabiliza al Legislativo ante el “posible desfinanciamiento” del aparato público, fue una jugada importante del Ejecutivo para trasladarle al Legislativo la responsabilidad ante la falta de recursos para cubrir los compromisos del Ejecutivo en materia educativa, salud, infraestructura entre otros.

Qué ganó la ciudadanía con este juego político, nada, por el contrario, sigue perdiendo porque prevalecen intereses particulares, sabiendo que el año 2014 será de conflictividad entre los sindicatos, el Legislativo y Ejecutivo, aumentando la conflictividad social y por lo tanto, asegurar el uso de la fuerza pública para preservar el “orden social”.

Demetrio Pérez Ordoñez

martes, 12 de noviembre de 2013

El Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado, una batalla política en ciernes

El “debate” que ha generado en los medios de comunicación, en las entidades privadas y en los espacios políticos el tema de la aprobación o no del presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado para el año 2014, estimado en un monto de Q. 70.5 millardos, que representa un alza de casi 3,500 millones en relación al presupuesto del año 2013, ha representado un desgaste más para el Ejecutivo en tanto implica el aumento de la deuda pública, característica del actual gobierno que ha desarrollado sus “programas” sobre supuestos ingresos económicos.

En la formalidad el Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado debe ser aprobado por los diputados al Congreso de la República de Guatemala al 30 de noviembre como fecha límite, caso contrario, el presupuesto vigente del año 2013financiará la institucionalidad pública para el año siguiente. El gobierno a través de sus operadores políticos anunció que de no aprobarse el presupuesto habrá recortes a los “programas sociales” y despidos de empleados contratados bajo el renglón 029, incluso están promoviendo movilizaciones sociales como medidas de presión para los diputados, será acaso otro jueves negro y viernes de luto vividos en la época del FRG.

Para las movilizaciones anunciadasel apoyo de las “Alcaldías” del país estaría asegurado, lo cual supone la coordinación con la Asociación Nacional de Municipalidades – ANAM,relacionado al desfinanciamiento a los “programas y proyectos municipales”. Históricamente el gobierno central ha manipulado a las Municipalidades a través dela asignación del Situado Constitucional en gran parte se debe que la mayor parte de las Municipalidades carecen de solvencia económica para el impulso y ejecución de proyectos, los ingresos municipales son bajos y casi paupérrimos. Esta situación financiera que en términos de política pública significa: desfinanciamiento para el desarrollo.

En el plano ideal no podemos permitir que el gobierno central realice acciones que asfixien a los gobiernos locales contribuyendo a la confrontación entre la población y las Autoridades Municipales. Esta “estrategia” es aplicada principalmente a las Alcaldías que pertenecen a la oposición, estratégicamente se promueve en el fondo el trasfuguismo político y las relaciones clientelares.La población local demanda servicios públicos: agua, caminos, drenajes, parques, fuentes de empleo, como instancias para reducir las brechas sociales, traducido en “injusticia social” a partir de la desigualdad en el acceso a los servicios y los bienes económicos.

Los partidos políticos, en su relación con el Ejecutivo y las Autoridades Municipales, eluden la responsabilidad que su accionar se refleja en la sociedad y en detrimento del sistema político.Innegable el centralismo de los partidos políticos que se alejan cada vez más de la población incumpliendo sus promesas electorales al llegar al Ejecutivo, el Legislativo y el nivel Municipal, contribuyendo a profundizar la crisis de la institucionalidad pública.

El hecho de prestarse a una serie de “negociaciones”, “acuerdos”, no es más que un chantaje político en beneficio propio, dejando de lado el “bien común”. Estas componendas políticas en nada contribuyen a fortalecer el sistema de partidos políticos, sólo profundizan la crisis institucional, además el mensaje a la ciudadanía y sus electores: “negociar sobre la base de intereses propios”. Asimismo, se debilitan los partidos políticos porque sus pocas bases se desencantan.

El momento político que se produce 120 días previos al 30 de noviembre, se ha convertido en una etapa en la que los partidos políticos representados en el Congreso de la República de Guatemala, realizan todo tipo de negociaciones para obtener beneficio y provecho propio y responder a intereses espurios, aún en contra del bienestar común, por ello, la aprobación del Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado más que el instrumento que recopila los planes, programas y proyectos del Estado es un arma para que los partidos políticos puedan obtener cuotas de poder político y económico.


El Presupuesto para el año 2014 está viciado a partir de la negociación que el Ejecutivo ha condicionado con préstamos millonarios que implican el aumento del endeudamiento, sin que se refleje cambios en la sociedad, por el contrario, la pobreza y pobreza extrema parecen agudizarse cada vez más,profundizando el neoliberalismo y la exclusión de las grandes mayorías, es decir, menor desarrollo social y económico para el área rural y en general para el país. La espiral de endeudamiento que los gobiernos han desarrollado durante los últimos 15 años responde a prácticas clientelares y asistencialistas.

Por ello, el financiamiento del aparato público cada vez depende del endeudamiento interno y externo, en tanto la baja recaudación fiscal y el desmedido aumento de la “corrupción” en torno al erario público.
Demetrio Pérez Ordoñez

miércoles, 9 de octubre de 2013

MI ENCUENTRO CON NINA SIMONE

Fue hasta hace un par de meses que una noche sonó en mi habitación
Ne quitte pas
Ilfautoublier
Tout peuts'oublier
Qui s'enfuit déjà
Oublier le temps…

(La original es  del cantautor belga Jacques Brel)


Era una voz profunda, casi desgarradora como la de un felino, aunque de una forma dulce y no dolorosa. Así fue mi encuentro con la “Sacerdotisa del Soul”, Nina Simone. Mis oídos y mente fueron de ella, quedé atada e hipnotizada hasta el extremo de escucharla única y exclusivamente por varios días.

Esta atracción me provocó leer sobre su vida, sus altibajos y sus luchas para conocer los motivos que la inspiraron a escribir su música. En esas vueltas me topé con una vida intensa y difícil, rechazada por el color de su piel, la lucha por la igualdad de la gente de color, sus desamores, decepciones, alcohol y su locura.

Nació en Carolina del Norte en 1933, con el nombre de Eunice Kathleen Waymon. Fue la sexta de ocho hermanos. Desde muy niña sintió y percibió la música de una manera insólita. Tenía dos años cuando hizo una presentación en el órgano de la familia sin que nadie le hubiera enseñado. A los 17 vivió su primera decepción, no fue admitida en el conservatorio de Filadelfia. Años después atribuyó al color de su piel el rechazo del jurado.

Después de esto se traslada a Atlantic City y es allí donde nace Nina Simone. Ese sobrenombre, combinación de dos influencias, viene de “Niña”, como le llamaba un novio latino. Y Simone por la actriz Simone Signoret a la que admiraba.

En 1958 lanza su primer disco llamado “Little Girl Blue”, pero no fue hasta 1959 que con su forma de interpretar “I LoveYou Porgy”, “Exactly like you” y otros temas, los contratos empezaron a lloverle.

Vivió un matrimonio amargo e infeliz del que nace su única hija; buscó en el alcohol un refugio para su infelicidad. Años después se divorcia y tiene amoríos que no trascendieron, únicamente la dejaron más sola. En sus memorias, publicadas a principios de los años noventa, confesó: “Todos estos años he recibido muy poco amor (…). Me obsesiona, sobre todo por las noches, cuando estoy sola”.

A principios de los años 60´s puso su voz en composiciones de protesta y lucha por la igualdad de personas de color, como “Mississippi Goddman” y a partir de ahí fue una constante en su vida artística. En los años 70 deja Estados Unidos tras el asesinato de Martin Luther King, y se traslada a Barbados, vive posteriormente en Libia, Holanda, Francia y Suiza, lugares en donde transcurren dos décadas de su vida entre escándalos y locura.

A principios de los 90´s regresa a la escena gracias a un anuncio de Channel en el que emplean el tema “My Baby Just Cares”, el cual consideraba como intrascendente en su carrera musical. Así se dirige a la recta final de su carrera y de su vida. El 21 de abril de 2003 muere en el sur de Francia a causa de un cáncer que no se trató.

Si bien aún me faltan muchas canciones de Nina Simone por conocer, he empezado a disfrutar algunas que me mueven el alma y que se han vuelto mis favoritas: “I Put a Spell On You”, “The Other Woman”, “He needs me” y algunas otras. No soy yo, es mi soledad la que les recomienda la experiencia.

Vannia Ortega

http://www.youtube.com/watch?v=pOmqNuH3Y5s

miércoles, 2 de octubre de 2013

Del porqué los niños no deben ver cuando matan al choche

Algo que me contó don Ovidio Pérez Falla
Soy sanarateco de corazón, aquí nací, y aquí he de morir en este pueblo sin mar, pero con el ambiente y el espíritu de aquel que es mojado por la brisa. Tantas historias, tantos relatos que circulan por las calles, por el parque, por esos lugares prohibidos tan necesarios y tan repudiados a la vez. Uno no se da cuenta hasta que llega un fuereño y señala con timidez, y es que aquí las muertes son motivo de fiesta. Será porque buscamos cualquier señal para celebrar, será porque en el fondo entendemos la trascendencia de ese paso, el último en apariencia, tal cual fuera un sueño más. Lo cierto es que aquí se hace fiesta ese día. Lo acostumbrado desde tiempo atrás es matar un cerdo. Esa es una muerte violenta porque se aturde al animal dándole golpes en la cabeza con un trozo o algo duro. Luego se le perfora la garganta. Las abuelas, las tías, las madres, andan atentas a ese momento, y regañan a todo aquel chiris que ande husmeando el hecho. Es peligroso, dicen, que los niños presencien semejante atrocidad, no hay espíritu infante que viva la vida en paz llevando esos recuerdos en el alma. Que el patojo que ve una situación de esas, quedará aterrorizado de la muerte. Y cosa espantosa es aquella de que el niño sueñe, dormido y despierto, con el cerdo gritando y luchando por la vida. Se vuelve loco, la mirada perdida y la saliva en la barbilla. Por eso no dejan que los niños vean el acto de matar un cerdo en un funeral. Lo cierto es que eso no se había comprobado, ni siquiera había historias que sustentaran esas creencias.
No fue hasta esa vez cuando vimos llegar al carnicero, un hombre gordo, de brazos fuertes que usaba el bigote abundante y una gorra de lana. Llegó él y su ayudante sin anunciarse, por alguna razón entraron por la puerta de atrás, del otro lado donde se llevaba la velación. Allí estaba el patio enorme donde el abuelo criaba a los animales. Quizá ya tenían pactada la hora y la manera con que lo harían, porque no era lo usual. El carnicero ese día es aún más importante que las cocineras, porque cocineras sobran, pero carnicero sigue habiendo solo uno, el de la familia, el hombre al que se le encomienda semejante tarea, en el que se confía. Y es importante porque luego de tomar café y comer pan a horas donde usualmente no se hace, desespera y con el calor aturde. Uno espera la hora de la comida, los canastos de tortillas, y sobre todo los canastos de carnitas, los de chicharrones, las bandejas de buche y morcilla.
Esa vez el montón de niños se metió en la casa burlando la guardia, aprovechando el descuido de la tía Josefina que en ese momento se dejaba enloquecer por las manos del novio, y desde una ventana medio abierta vieron el acto irremediable de la muerte del cerdo. Habían desayunado una o dos horas antes de que amaneciera, se levantaron con los adultos como si la algarabía fuera parte esencial en la velación. Y vieron cuando el carnicero y su ayudante golpearon al cerdo por detrás en la cabeza. Cuando lo subieron al tapesco y le amarraron con pita de nylon las patas. Entonces el ayudante se quedó amarrándole el cuerpo a la madera, mientras el carnicero desenrollaba un envoltorio de manta donde iban los cuchillos, un gancho y las limas para afilar. Prueba y termina de afinar uno largo y puntiagudo. De la casa salieron dos muchachas y una de las tías, llevaban cacerolas y paletas de madera para recoger y mover la sangre. Cosa tan sabrosa las tortillas calientes con morcilla. Luego el hombre regordete se acerca vistiendo una gabacha ensangrentada a perforarle el cuello al animal. Allí mismo lo drenaron, lo despellejaron y lo fueron haciendo lo que después se comería con gusto y placer.
La maldición había caído, los niños vieron lo que no se debía. Al siguiente día se levantaron temprano, ese día sería el del entierro. Uno de ellos propuso que jugaran de matar al choche. El hermano mayor de Fabiancito se ofreció porque supuso que lo elegirían a él. «Yo quiero ser el choche», dijo, y no hubo quien se lo discutiera. Consiguieron las pitas y el mazó de madera. Y mientras lo amarraban en el suelo, Fabiancito salió de la casa con un cuchillo largo y afilado. Desde allí lo vio con la cabeza sobre el suelo, llena de sangre. «Es de verdad», dijo. Apresurado llegó al grupo para decirles que pararan de darle y darle con el trozo, pero ya era tarde, la historia estaba escrita. Uno de los mayores tomó el chuchillo para perforarle la garganta. Así lo hicieron dos o tres, hasta que le llegó el turno a Fabiancito. «Te toca, dale el remate», no supo que hacer con tamaña responsabilidad. Salió corriendo en busca de su mamá con el cuchillo lleno de sangre.
Lo cierto es que Josefina ese día además de quedar preñada, perdió a los únicos dos sobrinos; el grande de espíritu noble, al que le decían El Coche. Y el pequeño, Fabiancito, que no volvió a recobrar la cordura, y al que el padre dejó cojo y sin un ojo de la tundra de Padre y Señor mío que le dio por descargar la furia, esa que todavía los tiene enloquecidos.

jueves, 19 de septiembre de 2013

To Tulsa and Back


J.J. Cale quien fue mucho más que un gran compositor, murió el 26 de julio a los 74 años.

El viernes recién pasado por medio de un insípido retuit, me enteré de su muerte, el tuit mencionaba algo así:  “El gran compositor J.J. Cale muere a los 74 años”.

Me encontraba a 150 kilómetros de mi hogar, así que cuando llegó el momento emprendí el regreso a casa, escoltado a la distancia por la imponente Sierra de las Minas. Empecé a cambiar emisoras buscando ingenuamente comentarios de los locutores. No sé, tal vez sorprendidos o tristes,  pero sobre todo esperaba que le hicieran algún reconocimiento y pusieran como mínimo algunos de sus temas más reconocidos, como Cocaine.  Mientras buscaba con afán alguna noticia, recordaba cómo había llegado a conocer a Cale, y eso fue por medio de Clapton. Yo era joven y empezaba a abrir mis horizontes musicales y el camino que había elegido para hacerlo era buscar las influencias de los músicos que más me atraían por ese entonces.  Así inicié una relación larga pero a decir verdad intermitente y a la vez intensa, de esas que se disfruta en cada momento, sin importar el tiempo que ha pasado y donde cada rencuentro es como si fuera la primera vez.

Cale era originario de Oklahoma, un Okie como les llaman, nunca perdió el acento sureño típico de la región.  Aún joven y siguiendo a muchos de su generación se fue a buscar un mejor futuro a California, y claro está que venciendo las típicas dificultades que presentan esas circunstancias logró triunfar. Se cambió el nombre de John Weldon Cale a Jean-Jacques Cale, para evitar que lo confundieran con el talentoso John Cale del Velvet Underground, quien lamentablemente era más reconocido por sus diferencias con Lou Reed, que por sus virtudes.

Frecuentemente se escucha mucho acerca de la forma de ser de Cale: "Que es un ingenuo porque pudo haber hecho millones, pero es demasiado holgazán”. “Que Clapton lo parasitó y se aprovechó de su talento” y más tonterías del mismo estilo. Cale tenía una filosofía de vida propia, alejado de los estándares del mercado, un tipo que disfrutaba con las cosas sencillas, se sentía cómodo atrás del escenario, así como también amaba realizar composiciones y sacar discos que perfeccionaba hasta el cansancio. En lo personal nunca me enteré de algún comentario en contra de Clapton por parte de Cale. Al contrario, en el documental  "To Tulsa and Back (2005)", sobre la segunda mitad de la gira de 2004 “J.J. Cale Band Tour”, se puede apreciar la admiración mutua que se tenían, sin duda fueron una pareja que se complementaba mutuamente.  Aunque el trabajo que sacaron juntos en el 2006, “The Road to Escondido” despertó muchas expectativas por la calidad de los dos, a mi parecer le faltó la fuerza de los anteriores trabajos de Cale y no digamos los de Clapton, pero más allá de esto es un disco que  vale la pena escuchar. Ese álbum ganó un Grammy en el 2008 en la categoría de Mejor Álbum de Blues Contemporáneo.

J.J. Cale tiene piezas memorables y que definitivamente pasarán a la historia: After Midnight, Cocaine, Call me the Breaze

El legado que nos deja es amplio, dieciséis discos  y la huella que queda a través de la influencia que tuvo sobre los cantantes de habla inglesa, quienes tuvieron éxito interpretando temas de Cale, entre ellos podemos contar obviamente a Clapton, Dire Straits, Lynyrd  Skynyrd.  También entre los hispanos se cuentan músicos de la talla de Joaquín Sabina.  

Finalmente después de más de dos horas de camino llegué a mi destino, y fue mucho pedir encontrar algo sobre él. Quizás pasó demasiado tiempo para la velocidad a la que se "vive" actualmente. 

Partió  J.J. Cale, quién en sus 74 años fue mucho más que un “gran compositor”.


viernes, 6 de septiembre de 2013

También hay pequeños héroes

Como David, o el ratón que no son precisamente lo que aparentan. Los trucos casi siempre son más efectivos que la fuerza, la fuerza no siempre está en los músculos o en las armas.
Querido gato
Cuando por la noche me veas llegar, piénsalo, no soy lo que aparento. En cambio, soy como aquello de “hecha la ley, hecha la trampa”. Te convendría más buscar un perro que te ladre, o darle de comer a las palomas en el parque. Sí me ves, siéntate, o retrocede, que aquí no hay siete vidas que valgan.
Amigo mío, no juegues con el ratón, que eso es peligroso. Échate a dormir, o pídele a tu gata que te arrulle, como alguna vez lo hizo tu madre.
Gustavo Recinos

viernes, 30 de agosto de 2013

Don Paco

Francisco Nieves Calvo, no diré de él que era un visitante del camarote, pero el camarote se acercó a él varias veces. Como muchos grandes, se va dejando huellas de gigante que impactan, huellas de las que muchos guatemaltecos hoy se benefician sin saber absolutamente nada de don Paquito. De modo que se fue doblemente con la frente en alto. Humildad, entrega, verdadero amor al oficio, sin duda alguna. Lo que nos unió fue su oficio oculto, la literatura. A sus ochenta y siete años, si no me equivoco, don Paquito tenía más de cuarenta años en el oficio leyendo como escritor, eso significa estudiando la técnica, y escribiendo de manera prolífica. Imaginaran ustedes el nivel que alcanzó. Yo que tuve la oportunidad de leer sus textos, y que entiendo un poco más que lo básico en este oficio, quedé sorprendido desde la primera vez. No entraré en aspectos técnicos, aunque diré que la mayoría de sus textos son autobiográficos, cosa que no se notaba en lo absoluto puesto que siempre logró despegarse emocionalmente de ellos. Se fue inédito porque así lo quiso, y el día que le dije eso de pensar en publicar porque ya había mucho material con la madurez y la calidad para ser publicados, me vio de tal manera haciéndome entender que de eso no hablaríamos nunca. Y cuando tiempo después el eslogan de un certamen de novela para escritores sin nombre aseguraba que: “solo hay un tipo de escritor, el publicado” pensé en la ceguera.
Don Paquito literariamente alcanzó el nivel de los grandes, y seguro que si Sabina le hubiera conocido le habría dedicado aquel verso de “y con ese corazón tan cinco estrellas” que uno lo sentía su abuelo, de esos abuelos de cuentos, siempre dispuesto a dejar lo suyo para atender al que se acercaba. No diré más, aunque quisiera, y aunque sé que después de esto seguirá ese grande con minúsculas, mi poco entendimiento quisiera que todo el mundo lo viera como lo que fue: Un grande de la educación, un grande de la literatura. 

miércoles, 28 de agosto de 2013

Entrevista a un payaso


Soy como aquel que no se atreve a salir de la cueva por miedo al sol, y no queda más que confesarlo. De modo que debo escribirles en este momento que: “no recuerdo si lo leí o me lo contó”. Por falta de actualizaciones no puedo abrir los blog, por puro sentimiento no quiero cambiar esta máquina. El punto es que recuerdo un texto o un comentario verbal de mi buen amigo Enrique Soria, en su tan o de su tan visitado blog “conversare.blogspot”. Y algo decía allí, o me lo comentó en La Pasadita, acerca de la entrevista, algo que no se puede borrar de mi mente. De modo que acá voy, a aventurarme en esto que también es un arte o un oficio, que no es igual pero es casi lo mismo.

Le pedí a Pititi un artículo para el camarote55 sobre el arte del payaso, sin embargo lo suyo está en otro lado, por eso, supongo, me dijo: «sí, sí, sí», repetidas veces, y no fue el eco de esa palabra si no sus expresiones las que dijeron algo así como: «lo de él está sobre las tablas, a joder a otra parte.» De modo que me lanzo con la entrevista no por el dominio, si no por el silencio inmerecido de nuestro buen amigo Pititi. Inmerecido no por él, si no por nosotros.

Pititi, decir que tu verdadero nombre es: Roberto, Lorenzo, Luis Fernando... ¿Sería un insulto? Lo pregunto porque en tu arte el personaje que formás, o que creás, es para siempre. De modo que Pititi podría convertirse en… más que un apodo… ¿tu nombre?

La única diferencia es que uno lo escogieron mis padres y el otro es capricho mío; no me molesta ninguno, ambos me llenan de orgullo por sus diferentes razones; aunque sé que Pititi solo hay uno como nombre y artista.

En literatura como arte creativo puedo asegurarte que la voz propia, o el estilo, se consigue después de mucho trabajo, dicho de otra manera: después de muchas horas de vuelo. ¿Pasa lo mismo en tu arte?

Claro, no hay arte que no se mejore con la práctica y el tiempo dedicado. Esto aunque pareciera fácil, necesita de constancia; de lo contrario la creatividad podría esconderse muy en el fondo.

No revelaré tu identidad, pero normalmente un músico es músico porque respiró, mamó y creció en ese ambiente. Y en aquellos donde no ocurrió eso, se dice: “¿Y de dónde salió músico el patojo?”, eso es digerible si lo comparamos con: “¿Y de dónde salió payaso el patojo?”. Con tu inexistente pasado cirquero ¿de dónde saliste payaso?

Aún no lo sé, aunque estoy seguro que el buen humor y amor de mis padres despertaron, sin querer, este don en mí. De pequeño siempre asistía a los Circos, antes no venía tanto espectáculo extranjero, así que lo nacional era lo que estaba a la mano. Además, por alguna extraña razón, mis padres tienen un gusto muy especial por algunos tipos de música y teatro; así que pasaron de ser espectadores a formar parte indirecta de la hermosa vida del artista.

Aprovecho el vocablo para esta pregunta. Cirquero es sinónimo de extravagante, de histriónico. Como payaso de bufón, caricato, y en el peor de los casos de farsante. ¿Te molesta aquella expresión “no seas payaso”?

En un inicio me molestaba, aún cuesta un poco ignorarla. Pero, de verdad, existe gente tan estúpida que se gana el título. Obviamente cuando te lo dicen con cierta intención de incomodarte es molesto. Quiero aclarar que yo me esfuerzo por sacar toda la idiotez que tengo en el fondo al momento de mi espectáculo, a algunos les fluye de forma natural; lo que es seguro es que NO TODOS DAN GRACIA.

El payaso como oficio en nuestro país no se ve como un arte, y no se ve como tal, que sí lo es, porque está metido en nuestro diario vivir. Somos malinchistas, y si está metido en nuestro diario vivir es cualquier cosa, menos arte. ¿Cómo podría el payaso de diario dignificar su arte?

Es cuestión de quererse uno mismo y amar su profesión; te cansás cuando notás que la gente no quiere cambiar, no quiere dejar de llegar de goma a las fiestas. Con orgullo te digo que de a poco vamos cambiando, y estamos creciendo en Guatemala y Centroamérica con la dignificación de este arte. Tampoco culpo a los que los atrapa el vicio, este arte es muy fuerte, se deben esconder muchas emociones, así que es muy fácil caer en donde menos querés. Y sí, es como todas las disciplinas del arte, hay músicos muy responsables y otros que pareciera que se dedican a tirar por la borda lo que los demás han logrado.

Y hablando de payasos de diario, que más valdría decir domingueros, ¿qué otros payasos existen?

Hay muchos; por ejemplo son diferentes los payasos de circo, los de circo teatro, los de fiestas infantiles.

En su clasificación natural existen tres y cada uno de ellos tiene sus variantes; esta clasificación está bastante influenciada por la cultura gringa y mexicana (como cosa rara):

-          Payaso Carablanca (el líder, mandón y mas listo de todos; su porte es arrogante y poco tolerante, es el carita de los payasos)… en lo personal me caen mal (risas)

-          Payaso Augusto (es el estúpido, el que jode, el que no hace caso y se cree el más inteligente de todos, desespera al cara blanca y trata de baboso al payaso vagabundo)

-          Payaso Vagabundo (Es callado, tiene un pasado duro, no es siempre triste, tiene una gracia que da ternura y aunque todos lo tratan de mula, él es el que comúnmente tiene la razón pero nadie le pasa bola. Es muy ingenuo, así que es fácil aprovecharse de él)

¿Cuál de ellos es el tuyo? Y ¿Cuál quisieras ser?

 Creo que ya he definido mis tipos de payaso, como no me da miedo la tontería no me da miedo hacer el ridículo en absoluto, entonces decidí ser un payaso Augusto. He de confesar que el que más me gusta es el Vagabundo, cuando lo llegás a interpretar como se debe, realmente podés ver la parte sensible de tu público. Escuchar y ver esas risas con ternura y aprecio al más vulnerable, es un logro que no lo paga ningún dinero, algo así como el mejor aplauso.

En otras artes, digamos la pintura o la poesía, hay referentes. En tu arte ¿cuál es el tuyo?

Existen varios, pero el principal creo que podría ser Cantinflas, seguido de Chaplin, Robbin Williams (en personajes cómicos), Bobo Pelos de Escobeta (Mexicano, amigo y maestro de un servidor)

Y en Guatemala, ¿hay referentes?

Varios amigos a los que admiro… Panchorizo, Panchonchito, Pinito.

Por último, “la decadencia está prohibida en tu mente”, nos recitó hasta el hartazgo una de las buenas canciones nacidas en nuestra generación. Y aunque después de oírla y gritarla tantas veces, supondríamos la tenemos bien metida en la sangre, eso no es del todo cierto. La decadencia es parte viviente de los movimientos ¿le pasa lo mismo al arte del payaso?

Este arte es viejísimo, últimamente han surgido organizaciones que hacen payasos de fantoche, patojos que creen que por ponerse una nariz pueden hacer muladas enfrente de la gente y la gente a puro huevo se tiene que reír… Eso es moda. Probablemente cuando la moda de los patojos “seudo-responsables con el medio ambiente”, hippies con pisto y marihuanos de moda, se extingan, disminuya o desaparezca el movimiento de los que dicen llamarse payasos.

No creo que el movimiento real del payaso decaiga; las escuelas que han surgido, probablemente sí. 

En este camarote se aceptan niños, por supuesto. Pero tendríamos que taparnos las bocas y esconder las botellas. Así que sin la presencia de niños ¿te gustaría despedirte con un chiste para adultos?

(Risas… que digo, carcajadas),

Es un poco difícil pero ahí va, viejito pero bueno!

Maestra: Pititi… Tengo 5 peces en una pecera, se ahogan 3. ¿Cuántos quedan?

Pititi: Ninguno miss, los peces no se ahogan.

Maestra: Muy bien, felicidades… Pititi… Hay 5 pájaros en un árbol. Le disparo a uno. ¿Cuántos quedan?

Pititi: mmm ninguno maestra… al escuchar el disparo todos salen volando

Maestra: La respuesta es uno, el que murió, pero me gusta su forma de pensar.

Pititi: Maestra… Hay dos mujeres comiendo helado, ¿Quién es la casada? ¿La que lo muerde o la que lo chupa?

Maestra: (nerviosa) La que lo chupa!!

Pititi: No miss, la que tiene el anillo en el dedo… pero me gusta su forma de pensar.

Celebra desmesuradamente, no sé si me rio tanto por el chiste o por su carcajada.

Le digo: Resumí tu currículo, yo lo redacto a mi manera. Y me contesta lo siguiente, de modo que no tengo nada más que hacer que escucharlo y disfrutarlo.

Nací payaso hace 8 años en una fiesta de bautizo de la hija de mi prima, me entró la necedad de irme a ver que ondas con esto y me largué con ayuda de mi papá; por su puesto la ayuda era para que me desilusionara (risas... a estas alturas no sé si la risa de un payaso es carcajada… pero sí que tiene energía)

Fui evolucionando y formé mi propia empresa, llegué a manejar 25 payasos. Después me di cuenta que quería disfrutar más mi personaje. Tuve un efímero paso por la TV como mimo para un programa de sorteos. Formé parte de la imagen de teletón en los años 2007 y 2008, luego de eso quedé ligado a esa causa trabajando backstage (persona que trabaja tras bambalinas, o detrás del escenario)

El payaso me dio la oportunidad de entrar al mundo de las noticias por TV en donde me desenvolví como reportero de Nota Roja. Estuve en dos canales, uno nacional y otro por cable.

Actualmente estoy dedicado al negocio familiar. Además fundé, con una amiga, una agencia de publicidad. En esas ando, y mientras descanso, según el resto (de nuevo risas, cómplices risas, risas delatoras) preparo la nueva imagen de mi personaje.

El descanso para Pititi ya excedió su tiempo, así que voy con más huevos que antes.

Y yo digo: “Sí señor”.
 

martes, 20 de agosto de 2013

Solaris


Hace unos días llegó a mis manos el libro Solaris, de Stanislaw Lem. O tal vez sería mejor comenzar así: “hace unos días, luego de más de siete meses de navegación estelar, aterricé en Solaris. Me hospedé en una estación de investigación semidesierta, la única en el planeta, y, aún hoy, no sé si estuve a punto de enloquecer o si en realidad fui víctima de la locura”.

Solaris es un texto de ciencia ficción que habla sobre la condición humana (como casi todos los textos de ciencia ficción). La diferencia es que la mayoría de los autores de este género abordan dicha condición presentando una realidad completamente mecanizada y deshumanizada, donde las personas resultan ser el complemento humano de un aparato social indignante que ha sucumbido a la comodidad de un sistema y de un orden establecido. Sin embargo, lo hace de forma demasiado directa,  y en el tono de la narración se percibe la intención del autor de matizar ciertos elementos, ciertos temas.

Solaris, sin embargo, aborda la condición humana desde un plano más amplio: el plano de sus limitaciones, dejando a un lado su involución. Y lo hace con pleno conocimiento de cuáles son esas limitantes, especialmente en el ámbito científico. Además, la sutileza de la narración hace que uno sea únicamente el testigo de una historia desarrollada en el futuro. Un futuro indeterminado del que no sabemos nada más que es lo suficientemente remoto para distanciarse del presente de forma que los acontecimientos se desarrollen.

En Crónicas marcianas, de Ray Bradbury, el parecido de los pobladores del planeta rojo con los seres humanos es estremecedor. Los marcianos de Bradbury pueden imitar la fisiología de los familiares de los visitantes terrestres, e incluso, reproducir escenarios por medio de una lectura psíquica a la que los astronautas son sometidos. Sin embargo, tienen una concepción –si no similar, al menos unidimensional- del significado de civilización y de inteligencia.

El planteamiento de Lem es simple en el sentido fáctico: existe una forma de vida en un rincón muy lejano del universo. Esta vida es del conocimiento de los seres humanos, pero a pesar de la enorme cantidad de intentos que los habitantes de la tierra han hecho por alcanzar el contacto con ella, no se ha obtenido alguna respuesta. El nivel de comprensión del universo que los humanos tienen es tan limitado que no logra concebir que se trata de una forma de vida mucho más inteligente que ellos. Tanto que es capaz de sintetizar seres vivientes a nivel experimental. Pero que no utiliza todo este conocimiento con fines prácticos, ni siquiera se sabe si tiene, para él, algún fin específico. Las dimensiones de este conocimiento son, simplemente, imposibles de esbozar. Así, se plantea de forma confusa la hipótesis de inteligencia sin conciencia, sin voluntad. Y toda la construcción del conocimiento humano se ve reducida a un nivel teórico similar al corpus teórico de las cosmogonías religiosas: hay profetas, profecías, esperanza y todo eso.  

No podría decir más en esta reseña que lo que ya dice el prólogo de Solaris, del autor polaco Stanislaw Lem, a quien conocía por un texto no literario titulado Provocación. La edición que leí es la primera traducción que se hace directamente del polaco al español (a pesar de que la obra fue escrita en 1961). Esfuerzo protagonizado por Impedimenta, editorial que recientemente tradujo Vacío perfecto, también de Lem.

Carlos Gonzales

lunes, 12 de agosto de 2013

Anhelo de vivir


Mucho se ha escrito sobre la personalidad de Vincent Van Gogh: que si era extraño, loco, depresivo, todo lo que pudiera significar eso de “mentalmente enfermo”;  uno de estos narradores se tomó la tarea de escribir la biografía del pintor holandés en forma de novela, Irving Stone, escritor estadounidense, que se especializó en personajes históricos reconocidos como Van Gogh y Miguel Ángel.

 

Stone llamó a esta historia “Anhelo de vivir”,  el porqué del nombre toma sentido durante la lectura de este hermoso libro, que nace desde las pasiones y la personalidad doliente de Van Gogh. Este viaje literario inicia en 1873 cuando el pintor se encuentra en Londres, lugar en donde conoce a Úrsula Loyer, con quien experimenta por primera vez el desamor.

 

Abatido por la desolación de no ser amado, los siguientes capítulos nos cuentan la transformación de un vendedor de obras de arte a un evangelista impelido por la necesidad de entregarse a sus semejantes, lo que lo lleva a iniciar una serie de dibujos inspirados en los mineros, siendo éste el primer contacto con su instinto creador.

 

Capítulo a capítulo el autor va describiendo la serie de encuentros desfavorables que ocurren durante la vida de este pintor hasta llegar al artista impresionista que conocemos ahora. Durante el período en Etten, inicia su carrera artística apoyada económica y moralmente por su hermano Theo, quien será la persona más importante de su vida y único apoyo en algunos momentos. Su prima Kay enviuda y viaja hacia la ciudad del pintor, durante su estancia Vincent se enamora de ella y le es negada nuevamente la oportunidad de ser amado.

 

Convencido de su pasión por la pintura decide instalarse en La Haya, donde se convierte en aprendiz de su primo Anton Mauve, quien no comprende el espíritu de Van Gogh por lo que decide retirarle su asesoramiento. En esta etapa, Stone nos muestra una vez más el lado humano, la melancolía y pobreza que acompaña a Vincent durante su vida;  la formación de una familia motivada por la compasión y la tristeza que les provoca Sien, una prostituta a quién ayudan con su bebé y quien se establece por dos años en la casa paterna de Van Gogh.

 

En los capítulos siguientes el autor nos permite acompañar al pintor en diversas experiencias que serán cruciales para su desarrollo artístico, su encuentro con el amor a través de Margot quién se envenena por no poder casarse con Vincent; la muerte de su padre; el traslado a París con Theo, lugar en donde conoce a Pissarro, Seurat, Gauguin y Cezanne y es allí donde se transforma su paleta melancólica a una paleta colorista, la comprensión del color y su interpretación de la naturaleza menos tradicional. Esta será, quizás la parte del libro más emocionante para los amantes del arte y de las obras de este pintor, es aquí donde Irving Stone nos ubica ante un Vincent Van Gogh que expresa a través de un lenguaje propio de colores, pinceladas y motivos, fuerza de su espíritu y de sus emociones.

 

En Arles nacen los fascinantes girasoles, los lirios violeta y la casa amarilla. Crece su necesidad por pintar al aire libre así como su enfermiza obsesión por reproducir todo lo que veía. Y es en este momento en donde somos partícipes del colapso que lo lleva a cortarse la oreja como regalo para “pichón”, su niña amante. Después de este acto de locura el escritor nos permite acompañar al artista a Saint Remy, la casa de salud mental en donde nace de sus manos la noche estrellada, a diferencia de otras de sus obras, este paisaje no fue pintado al aire libre, sino desde la habitación del sanatorio, en donde a través de una pequeña ventana podía observar el cielo.

 

Las últimas páginas de esta obra nos trasladan a Auvres, en donde con el sol de mediodía y bajo una nube de pájaros negros, “Vincent volvió su rostro hacia el sol y apretó el gatillo del revólver”.

 

La capacidad narrativa de Irving Stone nos ahoga en ese mar de emociones en el que vive el pintor, nos traslada a través del ritmo de sus letras hacia cada uno de los paisajes que Van Gogh plasmó con pinceles y acuarela; sin duda un libro recomendable para aquellos que deseen experimentar de manera intensa la obra de este post-impresionista que en vida nunca supo la fuerza de sus obras, y que lo único que buscó fue vivir a través del amor y de su pintura.
 
Vannia Ortega
 
 

viernes, 9 de agosto de 2013

Día de los Pueblos Indígenas ¿En un país lleno de racismo?


Hoy 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. En Guatemala no puede negarse que el “racismo y la discriminación” dañan las relaciones sociales e impactan en la economía del país. Con grandes desigualdades e inequidades económicas, sociales y políticas, y ante la ausencia del reconocimiento de hecho y derecho de ser un país multilingüe, multicultural y multiétnico, y prevaleciendo el racismo y la discriminación como formas de visualizar a los pueblos indígenas, Guatemala enraíza en su sociedad desde el actuar de la familia fenómenos que tanto daño le hacen.

 

Teóricamente se reconoce la existencia de 4 pueblos que cohabitan: Maya, Garífuna, Xinca y Ladino, lo cual no significa que precisamente cohabiten, por las visiones que se tienen de los Pueblos Indígenas, desde el punto de vista de la explotación comercial, para cierto grupo de empresarios se reconoce “el folkor” de los Pueblos Indígenas, en tanto representa ingresos económicos vía el turismo, aunque en la práctica sean racistas y discriminatorios. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, la pobreza en los indígenas es de 74% en tanto que en ladinos es de 38%. Apenas un 1.1% del presupuesto del Estado se destina para Pueblos Indígenas, especialmente en temas de educación, “cultura y salud”.

 

Con estas diferencias (inequidad y desigualdad) ¿a qué se le llamará “celebración”? cuando el Estado se olvida y abandona a más del 40% de su población, lo mantiene en condiciones de pobreza y pobreza extrema, sin acceso a los servicios básicos: salud, educación, infraestructura, en lo económico sin acceso a créditos, programas y proyectos productivos. Podemos decir que es un buen momento en el que los Pueblos Indígenas alcen la voz de protesta y lucha en torno a exigir el cumplimiento de los Derechos Humanos, Económicos y Sociales como mínimo y dejar de ser únicamente parte del folklor del país, asignando un presupuesto real para la superación de las condiciones actuales de marginación en las que tanto a nivel personal como pueblo vive la población indígena del país.

 

Es un momento de pasar de población folklórica a sujetos, donde el Estado y los poderes económicos reconozcan la diversidad étnica, cultural y multilingüe como una fortaleza y no como un obstáculo para el desarrollo, es un reconocimiento de la persona humana, no del objeto, significa dar el paso de la retórica discursiva a la acción, eliminando todas las prácticas y formas de discriminación y racismo que se derivan desde la familia y se reproducen en la educación.

 

En este país hay que denunciar las prácticas discriminatorias y racistas, que son situaciones que limitan el ejercicio político, ciudadano, económico y cultural de la persona y los Pueblos Indígenas. Así como denunciarlas, no ejercer ni ser partícipes de dichas prácticas, en tanto exclusión y marginación y sobre todo limitar el derecho a una vida digna, el reconocernos como un solo pueblo, y no ser parte del engranaje institucional y social que sobre la discriminación y el racismo construyen su bienestar.

Demetrio Pérez Ordoñez

martes, 6 de agosto de 2013

miércoles, 24 de julio de 2013

Un consejo de porque no se debe ver Psicosis, leer Perdón y olvido, ni enterarse de la muerte del algún vecino el día que se cumple 40


Llovía apenas, a lo lejos se escuchaba la lluvia y solo los goterones que se forman en las enormes manos de león reventaban a ratos en la ventana. Veía una película en la enorme casa, solo, sin esperanzas de una visita. Al inicio los maquillajes de Hopkins y Helen Mirren le parecieron mal logrados, estaba seguro que ocultaban la genialidad de esos actores. Aunque poco a poco, junto con el miércoles que dejaba de ser miércoles, y el jueves que llegaba silencioso como si nada a entregarle los cuarenta, fue adaptándose a la historia sin percatarse ya de nada. La película trataba de una película, se llamaba Hitchcock y la trama era sobre el proceso de grabación de Psicosis, la genialidad de Alfred puesta en escena. De modo que como mucho en su vida, los cuarenta le llegaban enredados en el proceso de creación de Psicosis, un cuento de Sergio Ramírez que leía, y que terminó esa misma madrugada en el penúltimo cuarto del corredor, con el aire encendido, entre una sábana blanca y la tremenda noticia de que Juan Batz, su vecino, esa misma noche había sido encontrado asesinado a cuchilladas en la sala de su casa.
Estaba por cerrar el libro, no porque el sueño le ganara la batalla, si no por lo insólito de la escena. Y lo hizo. Sobre sus piernas descansaba junto a sus manos, mientras su cabeza buscó reposo en la pared de ladrillos. Un respiro profundo, como una bocanada de aire puro que llega después de los vicios, parecía darle calma. Por el contrario, una mezcla de quien sabe que sentimientos indeseables se colaron por la nariz hasta el tuétano de su alma. El corazón se le desbocó tal cual hiciera todo por salir de él que para ese entonces, con apenas una hora y varios minutos vividos los cuarenta, era una caja de gatos enloquecidos queriendo salir a costa de todo. La sombra de la mujer mayor esgrimiendo el cuchillo, ese sonido agudo repitiéndose como un martillo que insiste sobre la cabeza. El ojo de Marion desapareciendo, y la sangre que sigue escapando por la bañera, se mezclaron con el miedo que sintió cuando el hombre del cuento descubre en una escena de una vieja película mexicana, a sus padres bailando cada cual con distinta pareja. El hombre detiene la película para comprobar lo visto, y no solo descubre a sus padres donde no se imaginaba, sino que además ve cuando cada cual le cuenta a su pareja algo que a él le parece un misterio,  por las expresiones y por que parecía que su padre estaba a punto de llorar. Eran extras, nada más estaban allí para darle vida a aquel salón de baile, se suponía que a esos lugares la gente va a divertirse no a confesar sus tragedias a los demás. De modo que si sus padres eran extras, aquello, lo descubierto, se convertía en un misterio.
Con eso hubiese podido dormir, pero luego regresó el sonido, un chirrido aterrador, y las cuchilladas arrebatándole la esperanza a Marion. «Batz murió igual —se dijo—, que raro, era un hombre bueno.» Hasta allí todo bien, pero los cuarenta y la artritis de los dedos, ese trabajo lejos de la familia, y la sangre de Batz regada por toda la casa, lo hicieron levantarse, apagar el aire y volverlo a encender. Se cepilló los dientes tres veces y el tiempo como si se hubiese encaprichado con él, no avanzaba ni un minuto.
Pobre, así se pasó la noche entera, queriendo ganarle la batalla al tiempo, como si el tiempo no fuera uno mismo.
Después de los cuarenta el hombre pierde el sentido; se extravía, y si no se anda con cuidado, mezcla y confunde, volviéndose cada vez más loco.
Dos cosas: escogí la foto de Joseph Losey no porque en ella luzca como un cuarentón, si no porque a esa edad, los 40,  hace su debut en el complicado mundo del largometraje. Los años eran duros por aquella época, los 40, valdría decir una muralla alambrada para un cineasta norteamericano con tendencia comunista. El cineasta no es cineasta hasta que ve su primera película proyectada en un cine; ni el escritor es escritor hasta que el editor le entrega su primer libro en las manos. El arte es una cuestión de sangre; pactas con él, con Dios o con el diablo. La cuestión es que dejarlo, independientemente de situaciones que en algunos casos son consecuencia y no el arte mismo, como una publicación, resulta irrelevante para quien se entrega sin falsos miramientos; es, se podría decir, aunque no asegurar, imposible. Eso mismo, dejarlo sería casi imposible. Joseph trazó la ruta, y tal cual se tratará de un número bíblico, antes anduvo por el teatro y la pedagogía, para luego resultar en el cine. De modo que decir que solo existe un tipo de escritor, “el publicado”, es tan falso como decir que Joseph Losey no fue cineasta hasta que vio “Al muchacho de los cabellos verdes” proyectada en un cine repleto de palomitas de maíz.
La segunda: en el mismo camarote, el 55, un tipo de mediana estatura, mirada perdida hacia dentro y restos de mar en las manos, nos contó a rastras eso de los cuarenta, que son una locura, y todo lo demás.
RB o JU, da lo mismo, lo que cuenta es la historia